Exposición La cámara del eco de Agustín Bejarano. Palabras al catálogo: David Mateo

Crepúsculo II, 2017, 
técnica mixta sobre lienzo, 156 x 240 cm.
Reencuentros.

A lo largo de mi trayectoria como crítico de arte tuve la oportunidad de intercambiar criterios, ideas curatoriales y editoriales con el entrañable amigo Rufo Caballero. Entre nosotros surgió un estado de complicidad que logró mantenerse a salvo de los inconvenientes y las tensiones propias del mundillo intelectual; que eludió el continuum, la linealidad, para manifestar sus verdaderas intensidades por periodos o disyuntivas históricas específicas. Pienso, por ejemplo, en esa etapa de experiencias expositivas de carácter didáctico o de tesis de los años noventa, cuando iniciamos los primeros contactos; en los compromisos periodísticos contraídos desde plataformas mediáticas como Revolución y Cultura, La Gaceta de Cuba, Arte cubano y Arte por Excelencias; en nuestra participación en coloquios nacionales o tribunales académicos; y en las tertulias teóricas de la galería Villa Manuela de la UNEAC, que juntos organizamos y que tanto público atrajeron. 

El peso de la gloria, 2010, 
técnica mixta sobre lienzo, 155 x 248 cm
Fueron varios los artistas y las expresiones que sirvieron de pretextos para conciliar algunas de nuestras expectativas y criterios de valor. Esas concertaciones han quedado bien documentadas en exposiciones, artículos y libros monográficos. Agustín Bejarano fue uno de los principales artistas con los que mantuvimos una estrecha relación profesional; por eso me satisface mucho que él haya decidido dedicar esta última exposición suya, de cierto carácter retrospectivo, decantador, a la memoria del excepcional crítico de arte, y que me haya invitado a escribir unas palabras para el catálogo.

Cuando le pregunté a Bejarano sobre los motivos precisos de esa decisión de realizar un homenaje a Rufo, me comentó lo siguiente: Han transcurrido 25 años de la muestra “Corte Final”, exposición que realicé en la galería de Luz y Oficios, y que contó con las palabras al catálogo del Doctor en Ciencias del Arte  Rufo Caballero. Eran los pasos iniciales de su carrera como especialista cuando en el texto entabló una inesperada reflexión sobre mi obra, que nombró La Cámara del Eco, en la que reflexionaba sobre la valía de la obra de un artista a partir de sus logros tempranos. De cierta forma aludía el éxito que yo había alcanzado hasta ese momento con la serie “Huracanes” (1987-1989) y los premios adjudicados como estudiante del Instituto Superior de Arte. También por esa década (1997) obtuve el Gran Premio en el Salón Nacional de Grabado. Así que por más de un motivo, esta exposición que ahora realizo adquiere un valor simbólico.

Rufo Caballero y yo estábamos siempre al tanto de la producción artística de Agustín Bejarano, y escribíamos con frecuencia sobre su obra en catálogos y medios nacionales de prensa. Aunque por un buen lapso de tiempo tuve la impresión de que a él le gustaba enfocarse más en la pintura y a mí en la parte gráfica (impresión sobre acetato), encomienda que, para mi pesar y de otros seguidores, Bejarano fue disminuyendo con el paso de los años. El libro monográfico que se publicó en el año 2006, y en el que también participó la reconocida especialista Caridad Blanco, constituye una prueba de la trascendencia fáctica de nuestros intercambios y prioridades indagatorias en torno a su trabajo. Yo he continuado escribiendo sobre la obra de Bejarano cada vez que se presenta una oportunidad, y aunque -como es lógico- mi vinculación a su trabajo ha ido adquiriendo nuevos matices y perspectivas, mis consideraciones acerca del valor de su producción visual no han sufrido cambios radicales. Sigo creyendo -como Rufo Caballero en su momento- que es uno de los artistas más originales y versátiles que dio el fin de siglo a la plástica cubana.

Olympus IV, técnica mixta sobre lienzo, 150 x  434 cm
Ambos críticos fuimos seducidos desde el principio por la virtuosa imaginería del artista camagüeyano, por su inusual poética de las asociaciones visuales, erigida a partir de una relación inquieta y a la vez sublime entre lo clásico y lo contemporáneo. Reconocíamos su obstinada –y en ocasiones aberrada- inmersión en los artificios técnicos del grabado y la pintura, pero sobre todo sentíamos admiración por esa capacidad intuitiva que posee para inquirir en los acontecimientos, para lidiar con el acervo histórico del arte y sus modos de representación. Hay unas líneas redactadas por el propio Rufo Caballero en la década del 2000 que describen con elocuencia y matiz poético esa virtud innata del artista, notable desde los comienzos de su quehacer artístico: Era espléndida la temprana madurez con que el creador observaba la autosuficiencia del mundo, su aleph intrincado y perdido. Lo entreveía, lo intuía, sin alcanzar a explicárselo. Era un mundo connotado, que no hallaba la palabra, el orden del raciocinio, la virtud de la filosofía.
Olympus VI, técnica mixta sobre lienzo, 156 x  434 cm
Certeras y premonitorias fueron las palabras de Rufo Caballero: claridad y turbidez, orden y caos en una misma dimensión de los presentimientos personales. Pero todavía seguimos comprobando la evolución de esa capacidad intuitiva de Bejarano desde los procesos técnicos y las metodologías artísticas, a partir del rastreo sistemático y detallado de las imágenes propias y ajenas, desde el recuento selectivo del dato epocal y el anecdotario, y hasta desde la exaltación memoriosa de lo aparentemente intrascendente. Es impresionante la capacidad que sigue teniendo Bejarano para retener nombres, fechas, personalidades y gestos socializados. La evocación, el recuerdo, son en la actualidad aliados incondicionales de esa potestad de discernimiento.

Serie Anunciación. Corus VII, 2000, 
acrílico sobre lienzo, 156 x 214 cm
Si antes ya se manifestaba así, ahora más que nunca los fundamentos de la obra de Bejarano siguen rehuyendo de lo doctrinario, de la especulación dogmática e “ilustrada”, para erigirse sobre sustratos o capas vivenciales, sobre inquietudes, observaciones y suspicacias, que quizás algunos de nosotros habíamos considerado retóricas o desestimadas. Otras densidades representativas y alegóricas –deudoras del repaso, del pastiche visual, pero también de la voluntad de emplazamiento-comienzan a mostrarse como ejes del ciclo artístico en el que se encuentra actualmente.
Bejarano me ha aclarado que la estructura de la exposición del Centro Provincial de Artes Plásticas se divide en dos partes: Una que se denomina “Memorias”, y es un compendio de obras de diferentes etapas de su trabajo, que denotan estadios importantes de su trayectoria hasta la actualidad; y la otra está conformada por conjuntos de pinturas sobre lienzos, realizadas recientemente, en técnicas mixtas sobre grandes formatos, y en la que se incluyen dípticos y trípticos. Esta serie la he titulado “Olympus”.
Serie Los ritos del silencio. Espera, 2002, 
técnica mixta sobre lienzo, 136 x 155 cm

Sobre los antecedentes de esas últimas piezas, Bejarano me ha declarado: “Olympus” está inspirada en la serie anterior “Fronteras Humanas”, por la que Rufo profesaba una gran simpatía, y sobre la que escribió vehementemente para el catálogo de la muestra presentada en Toronto International  Art Fair,  en 2003. “Olympus” conforma el núcleo principal de esta muestra, que he titulado “La Cámara de Eco” (en conexión con las inferencias de Rufo), de corte neoclásico, dado la terminación de las columnas y personajes que se representan (a manera de estatuas) sobre pedestales y nichos. En su conjunto hacen referencia a ciudades utópicas, cargadas de una narrativa épica (con obeliscos, flores, estrellas y heráldicas); en la que se reiteran columnas que dan la impresión de que suben y bajan, que apoyan la diatriba filantrópica, y semejan las teclas de un piano o un macro-órgano de música, el mismo que simbólicamente nos acompaña durante toda la vida.

La coqueta VII, 1998, grabado 
sobre plástico, 1100 x 740 cm
No es menos cierto que estas obras recientes, que serán exhibidas en el Centro Provincial de Luz y Oficio, darán la oportunidad, sobre todo a los más jóvenes, de aquilatar los periodos y las obras más influyentes e innovadores en la carrera de Bejarano, pero encontraremos también –y ese es para mí el más contundente beneficio- nuevos derroteros, nuevas composiciones e imágenes que hablan con humildad, y hasta con asombro, sobre la gloria y la caída, el amor y el quebranto, la sujeción y la vehemencia; que ensayan, tanto para el tema del espíritu insular como para el de la escena cotidiana, doméstica, otros pedestales simbólicos de culto.

David Mateo/La Habana, 2017

"Boberías" es ese espacio intangible que yo edifico para ser feliz.

Por Orisel Gaspar

"Boberías" es un proyecto que nace como algo inherente a la realidad de mi vida, emerge como parte de mi diario quehacer, de mi amor por el arte, de mi entusiasmo por el conocimiento, de mi constante búsqueda del equilibrio necesario para vivir en armonía, y de esa innata necesidad de convertir mi pasión en un modo de vida.
"Boberías" es ese espacio intangible que yo edifico para ser feliz, en el coexiste todo lo que yo imagino y reflexiono y soy capaz de expresar a través de diferentes formas.

"Boberías" está conformado por bocetos, ensayos, improvisaciones, entrenamientos, pequeñas escenas, trozos de ideas, de reflexiones, momentos de juego, en definitiva ejercicios creativos que forman parte de lo que yo considero mi preparación cotidiano como actriz y sus derivados. Mi instrumento y mis herramientas soy yo misma, mi sala de estudios puede estar en cualquier parte, un parque, una plaza, una acera, una playa, un bosque.


Me es inminente escuchar mis estados de creación, cada impulso creativo fluye veloz y quiere expresarse de modo urgente, y me dispongo a la acción porque en estado de creación soy feliz.  Cuando siento el impulso creativo, cuando una observación genera en mi mente una estructura de movimiento, de sonidos, cuando un paisaje me invita a fundirme en él, me lanzo a la acción.
No busco excusas para frenar la corriente impetuosa y sedienta. No importan los medios, uso los que tengo a mano: mi creatividad, mi tiempo, la realidad cotidiana, y todo artefacto con el que dejo constancia en vídeo. Más tarde edito una parte de lo acontecido sin el menor interés de alcanzar un resultado profesional puesto que de edición, como del todo, soy una simple aprendiz.
No me esfuerzo por complacer estéticamente a nadie, mi objetivo es disfrutar del placer que cada experimento me genera, enriquecerme, adquirir conocimiento, expresarme, mantener todos mis mecanismos humanos y creativos en movimiento, crecer espiritualmente y compartir con los demás algún retazo de las experiencias vividas.

Disfruto el proceso como un niño disfruta del juego, lo verdaderamente importante es la posibilidad de experienciar. El resultado que expongo para ser observado es inconcluso, imperfecto, y no tengo interés alguno en que no sea así.
Desde estos pedazos de piezas defectuosas e incompletas propongo sugerencias, aproximaciones, conjeturas que conviden a dar rienda suelta a la imaginación y al debate, invito a la reflexión, a la conversación abierta y generosa que nos conduzca a ser y estar en estado de creación sin límites. 


¿Por qué “Boberías” como nombre de proyecto?



Cuando era niña, -apenas cinco años-, hablaba durante largos períodos de tiempo con mi imagen en el espejo, le contaba cosas e interactuaba con ella creando interminables momentos. - Boberías..., le oí decir a más de uno. - Orisel anda por ahí con sus boberías. Casi arribando a los cincuenta y con una trayectoria artística guardada en mis costillas yo sigo hablando con cuanto espejo de cristal o humano se me cruza en el camino, a la vez que vuelvo a escuchar la palabra "bobería" para denominar el trabajo de quienes hemos elegido como sendero el camino del arte, como quien trata de minimizar o restar valor a la importancia de dicho oficio. Oh, mis maestros todos, ¡cuánto les agradezco!, ustedes se encargaron de ofrecerme suficientes estímulos para que yo las desarrollase. De modo que aquellas infantiles y otras tantas "Boberías" no han dejado de crecer conmigo ofreciéndome paz.


Pepe del Valle: “crecimos artísticamente en Habana Abierta”

El autor de muchos de los temas de Habana Abierta valora la experiencia junto a la banda, justo cuando se concentra en fortalecer su carrera en solitario.
Por Alba Lucía Soto.
Pepe del Valle en la Sala Galileo / Foto cedida por Alba María
Este 2016 se cumplen veinte años de fundación de Habana Abierta, una de las agrupaciones cubanas que más ha sobresalido en la escena musical contemporánea en los últimos 50 años; a propósito de este aniversario, Suenacubano conversó con Pepe del Valle, autor de la gran mayoría de los temas defendidos por la banda.
El destacado guitarrista y compositor valora la experiencia vivida, justo cuando se concentra en fortalecer su carrera en solitario en España, país donde reside hace algunos años.
“Habana Abierta surgió como agrupación hace ahora veinte años. Todos nosotros ya éramos compositores, cantautores independientes que crecimos artísticamente compartiendo; primero en Cuba, desde La Habana, por ejemplo en la popular peña de “13 y 8”; y más adelante en España, viniendo de la mano de los maestros Pavel Urquiza y Gema Corredera, a los que siempre agradeceré que contaran conmigo para este despegue.
“En Habana Abierta todos tenemos que ver, pero cada uno tiene sus propias influencias a todos los niveles; en mi caso, al nacer y crecer en Guanabacoa, la música popular cubana más callejera como la conga, el guaguancó, la guaracha, etcétera, es lo que en primera instancia me marcó. Esto creo que se percibe y se mantiene en mis canciones de una manera clara”.
El público español responde
“España y el azar seguramente me escogieron a mí. Como decía antes, gracias al esfuerzo de Pavel y Gema vine. Ya llevo muchos años aquí y me encanta vivir en este país, donde me siento muy integrado.
“Realmente nunca imaginamos que íbamos a tener aquel éxito al llegar, sin ser conocidos en absoluto, tanto como pasaba en Cuba que éramos casi anónimos. Teniendo sobre todo en cuenta que nuestra música se podría considerar de  “vanguardia” o difícil de clasificar comercialmente.
“En ese proceso y evolución, conocimos y trabajamos con personalidades de la música nacional e internacional, como Ketama, Ana Belén, Víctor Manuel, Rosario, Chavela Vargas, Pedro Guerra y otros.
“Actualmente ando presentándome cada vez que tengo oportunidad, y el público español siento que sigue respondiendo y se enrolla como siempre ha hecho”.
El secreto de la composición
“Mi trayectoria como compositor arrancó desde la propia adolescencia. Fue mi abuelo, Miguelito Rodríguez, quien me enseñó a tocar la guitarra desde pequeño. Crecí escuchando y viendo en la casa de mi abuelo a muchos de los grandes como Juan Arrondo, Carlos Embale, Omara Portuondo, etcétera… que naturalmente me aportaron muchísimo.
“Dentro de Habana Abierta he podido mostrar una parte de lo que siempre he hecho como compositor independiente”.
La música de Pepe del Valle
“Hago música popular cubana contemporánea, con sus matices pop y hasta experimental, si se quiere. En la actualidad, más allá de participar activamente en Habana Abierta como siempre, sigo componiendo y produciendo mis propios trabajos, aparte de componer para otros artistas: cosa que, por cierto, me encanta”.
Agradecido se despide de Suenacubano Pepe del Valle, pero no por mucho tiempo, pues al equipo del Portal de la Música Cubana le queda mucho que contar sobre este talentoso artista, que trabaja para que día a día crezca en el mundo el respeto y la admiración por la buena música cubana.
Para obtener información de conciertos y otros temas, visite www.pepedelvalle.net

Caballos​, drama. romance | homosexualidad. Una película del director cubano Fabián Suárez​


Fabián Suárez
Fabián Suárez nació en Holguín, Cuba, en 1981. Es graduado de Dramaturgia por el Instituto Superior de Arte y de Guión por la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños. Sus libros de poesía y de teatro han sido publicados por editoriales de su país, incluidos también en antologías de jóvenes escritores en Cuba. En 2012 ganó el Premio Nacional de Dramaturgia Virgilio Piñera. Fue alumni en los Talent Campus de Berlín y Guadalajara. Como guionista vale citar el cortometraje Mila Caos, exhibido en  la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes, 2011. Como director tiene el cortometraje Kendo Monogatari, Mención Especial del Jurado en el 35 Festival de Clermont-Ferrand, 2013.

Caballos es una película cubana producida por Atelier Makarenko, con guión y dirección de Fabián Suárez, música compuesta por Roberto Fonseca y fotografía de Javier Labrador Deulofeu (B&W). Conforman su reparto Carlos Alejandro Halley, Pablo Guevara, Linnett Hernández, Milton García, Edith Massola, Lionel Cabrol, Juan Miguel Más, Emmanuel Galbán, Mario Guerra y Jazz Vilá.

Web oficial
http://www.caballoslapelicula.com/
Sinopsis:
Robi es un tipo solitario, amante de la fotografía, quien se debate entre dos quereres: el de su “tío” Salomón, enfermo de SIDA, a quien le debe gratitud; y el de Galaxia, un posible amor, quien decide irse a vivir a Francia.

Críticas:

Por Joel del Río
Periodista especializado en cine. 
"Para iniciar el año del caballo según el horóscopo chino, vi el viernes Caballos, de Fabián Suárez. Pocas veces he tenido la certeza, como ahora, de estar asistiendo al nacimiento de una criatura, hermosa y delicada. Caballos seguramente se convertirá, dentro de unos meses, en una película controversial y difícil, pero enorme. De esas que te mueve el piso y te obliga a replantearte tus más íntimos prejuicios."
Por Tanya Valette
Directora EICTV.
“Esa naturaleza muerta que resultaba de la composición de ese retrato de conjunto descarnado, con cruces de generaciones y clases sociales. El extrañamiento de todos frente a los demás y a ellos mismos. Hay mucho del Sergio de Memorias en todos ellos. Y también de Elena. Una manera de estar incómodos, muy contemporánea. En ese sentido los personajes trascienden la insularidad.
La complicidad de Robi y Salomón es apabullante y llena de misterios, de recovecos, como la casa. A partir de ese reconocimiento viene su complicidad, pero también su soledad. Ninguno de los dos es inocente. Quién lo es?”
 
Por Arturo Arango
Guionista. “… se trama una historia sobre una Habana distinta o, mejor, que es mirada por otros ojos. Fabián trabaja con personajes que se comportan como seres comunes, que no son conscientes, o apenas lo son, de su excepcionalidad. Pero su riqueza está, justamente, en esa rareza, en esa capacidad de ser extraordinarios sin apenas darse cuenta. La historia, pequeña en apariencia, tiene la posibilidad de ahondar en relaciones de dominio, en procesos de frustración y, sobre todo, en las relaciones de los seres humanos con el destino y con la muerte.” “En la actualidad, me atrevo a asegurar que el panorama del cine cubano, y del arte en general, parece desolador. Se reiteran, una y otra vez, los mismos tópicos, idénticos recursos artísticos ante una realidad que, de momento, no parece ofrecer estímulos para la indagación estética. Sin embargo, al menos en el cine, ya ha comenzado a aparecer una mirada distinta, muy esperanzadora, que está asumiendo esos riesgos artísticos que deberán remover, convulsionar, el audiovisual cubano. La mayoría de esos creadores han sido formados en la EICTV, y Fabián es uno de sus componentes más destacados.”


 
 

El cortometraje Acabo de tener un sueño, del director valenciano Javi Navarro, alcanza los 100 premios

Prensa
Miguel Ángel Escudero
Cineasta. Asesor. Programador de cortometrajes.

El cortometraje Acabo de tener un sueño  del director Javi Navarro,  ha conseguido alzarse con el Premio al Mejor Cortometraje de Ficción, en el 9º Festival  Internacional  de Cine de Sax, celebrado en dicha localidad alicantina el pasado 31 de julio y con el Premio a Mejor Cortometraje Internacional en el 19º Avanca Film Festival en Portugal. Con estos dos galardones, el corto alcanza la redonda y escandalosa cifra de 100 premios, la mayoría internacionales y más de 400 selecciones por todo el mundo.

La cinta ha sido reconocida por toda España, pero también por medio mundo en Los Angeles, San Francisco, Florida, New York, Oregon, Iowa, Utah, Wisconsin, Rhode Island, Canadá, Indonesia, Italia, Alemania, Francia, Portugal, Colombia, Reino Unido, Puerto Rico, Chile, Argentina, India, Ucrania, Armenia, Kenia, etc.

Esta película, rodada en formato 4K, cuenta con la ayuda a proyecto de Culturarts - IVAC  y el apoyo a corto realizado del Ministerio de Cultura - ICAA.

El cortometraje está interpretado por las niñas Andrea Mas y Estela del Carmen, con guión de Pedro Herrero y Javi Navarro.

Según el propio director, “Se trata de una historia de perspectivas; de puntos de vista. Contada en todo momento desde la mirada inocente y objetiva de dos niñas de ocho años y con la intención de agitar un ratito nuestra conciencia para luego dejarnos un mensaje más positivo.".

Con una narración en voz en off,  medio cortometraje en español  y la otra mitad en árabe, la historia contada en la película, no se identifica claramente con ningún país ni lugar conocido, pero al mismo tiempo, el mensaje es totalmente universal y dirigido a todos los públicos, y con esa intención pretendía  ser visto en cualquier rincón del planeta.

Cabe destacar, que en abril de este año, Javi Navarro fue invitado a la University of Central Missouri, de  Kansas City, al festival de Justicia social "Show me Justice", para presentar allí el corto y dar unas charlas sobre cine a los estudiantes de español, volviendo a casa con otro Premio del Público bajo el brazo.

El corto, rodado íntegramente en Valencia, ha obtenido Premios en certámenes de Derechos Humanos y Valores Sociales, pero también de Premios del público (infantil, Juvenil o Adulto) y Premios a Dirección, Guión y Mejor Actriz, entre otros.

Una de las últimas selecciones internacionales, en el Festival de Cleveland permite al cortometraje optar al Premio Goya de 2016.


Breve Biofilmografía. 
Javier Navarro Montero (Valencia. 1975) es un guionista, director y productor cinematográfico. En 2009, viaja a Madrid y realiza cursos de formación en guión y dirección en la Agencia del Cortometraje Español(ace). Allí entabla amistad con otros directores como Alber Ponte, que sería de una gran motivación para alcanzar su propósito de dedicarse plenamente al cine. Continúa su formación audiovisual, especializándose en Dirección Cinematográfica y dirigiendo exitosamente “Acabo de tener un sueño”. Ahora prepara su próximo trabajo, titulado “El espejo y la cama”.

Alina Rodríguez, en nombre de tu pueblo, tú eres cultura.

Para Alina Rodríguez

Siempre María, en nombre de tu hijo, tu familia, tus amigos y tu pueblo.

Por María de los A. Nuñez Jauma

Decimos ¡No!
Negamos discursos, condecoraciones tardías, construiste tu casa junto a tu hijo con el sacrificio de la baja remuneración a tu talento.


Alina Rodríguez (izq), Carmela en "Conducta"
Acompáñanos.
Madre, hija, hermana, amiga, en nombre de tu pueblo, tú eres cultura.
Acompáñanos mujer entre tantos nombres de mujeres, crecerán los escenarios con tu recuerdo, esa peculiaridad de tu carisma sincero inundará las calles de tu país donde alguien gritará ¡Alina! Con el auto parlante de quererte, como las inútiles palabras innecesarias de los tantos cuatro de octubre y los tantísimos diciembres.

Acompáñanos en esa bandada de aves en el lago profundo de tu mirada donde nos seguiremos mirando madre, hija, hermana, amiga.

Acompáñanos. Ve con María Antonia, Lala Fundora, Flora, Camila, Justa, Carmela, con todos esos nombres de mujeres que llevas por dentro.

Ve contigo y siéntate en un parque con Adolfo LLauradó y cuéntale “los aquellos grises” de tu hijo.

Acompáñanos mujer silvestre como la naturaleza.
Ve a los mares, a los ríos, a los campos de tus flores de azucenas y mariposas. Ve donde quieras, digna mujer. 

Tus padres iluminarán el camino. Acompáñanos. Y dos dedos levantados dirán infinitas veces ¡triunfaste! Acompáñanos.
Se levanta el telón.

Madre, hija, hermana, amiga, en nombre de tu pueblo, tú eres cultura.  

27 de Julio de 2015.
Ciudad Habana, Cuba.